
Hace más de 22 años atrás, el 8 de febrero de 1997 y en Avenida Lastra 134, comenzaba a funcionar la Farmacia Aprile, propiedad de la joven farmacéutica Lorenza Aprile, en ese entonces acompañada por el recordado Pochi Ñiguez.

Ubicada actualmente en la vereda de enfrente, más precisamente en Lastra 115, Lorenza cuenta comparte el emprendimiento con su familia – incluyendo a Miguelito Hernández- y un grupo de trabajo bien femenino, salvo por Polo Barceló, que hace tiempo es la marca registrada de la farmacia, donde el profesionalismo va de la mano de la calidad humana.


Con la llegada al nuevo local, la farmacéutica sumó a María Sallenave, mientras que en los últimos años la acompañan Sole Dalmás y Anabella Villar.
“Como profesional, en estos 22 años, hubo un cambio en mi cabeza, a través de la experiencia, ya que quizás en mis inicios era más inconsciente. En este entonces fueron importantes, fueron un gran apoyo, Pochi y Graciela (Oria)”, comentó Aprile.
“En cuanto a la farmacia, los cambios pasan por la tecnología, por los sistemas y demás, pero sigue siendo importante la relación con los clientes, que es tan profesional como humana. Somos importantes para ellos, porque resolvemos muchas veces cuestiones sensibles. Y es lo que hace que éste trabajo, ésta profesión, más reconfortante”, remarcó Lorenza.

