A un año de la Ley, primer avance del Gobierno para que el Estado cultive cannabis con fines médicos

Invernáculo de cannabis de la empresa International Cannabis Corp., en Uruguay

El Ministerio de Seguridad publicó una resolución donde se compromete a establecer condiciones de producción. La ley indica que deben hacerlo el INTA y el Conicet

El primer aniversario de la ley que habilita el uso medicinal del  cannabis trajo revuelo en Casa Rosada. Tras las quejas por parte de usuarios y sus familiares debido a la inacción del Ejecutivo en el cumplimiento de la legislación, el Ministerio de Seguridad cedió y abrió un poco más la puerta para que el Estado empiece a proyectar la siembra de esta planta con el fin de investigar y producir aceites.

La ley, aprobada en el Senado a fines de marzo de 2017, y reglamentada seis meses más tarde, habilita el cultivo de marihuana a través del INTA y del Conicet, y la producción de aceites vía la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP). La Resolución 258/2018, firmada por la ministra Patricia Bullrich y publicada el último jueves en el Boletín Oficial, ordena establecer condiciones para comenzar este proceso y, una vez acordadas, insta a habilitar los predios donde se llevarán a cabo, bajo una serie de medidas de seguridad que aún no fueron especificadas.

Representantes de INTA y Conicet habían reclamado en la única reunión del Consejo Consultivo, realizada en marzo pasado, la necesidad de comenzar con el proceso, que no es corto. Se estima que la siembra, el cultivo y la producción de aceite puede durar no menos de dos años, hasta que el Estado consiga establecer condiciones seguras y cantidades suficientes para distribuirlo gratis a usuarios, como indica la ley.

Desde el Ministerio de Seguridad frenaron todo este tiempo cualquier intención, basados en su posición de lucha contra el narcotráfico. “Seguridad no entiende que esto no es narcotráfico: no se puede hablar con una persona que solo dice que no está a favor del narcotráfico”, protestó por lo bajo una fuente gubernamental.

En la reunión del Consejo Consultivo, el enviado de Bullrich planteó condiciones que los propios expertos de INTA y Conicet consideraron poco favorables. De acuerdo con lo que contaron distintas fuentes que participaron del encuentro a este medio, pretenden que los cultivos sean en interior. Desde el INTA propusieron hacerlo en un predio que el Estado tiene en la ciudad bonaerense de Campana, y advirtieron que cultivar en un lugar techado encarece y dificulta el proceso. Salieron de la reunión sin acuerdo.

Pero tras la publicación en Infobae sobre las demoras y las diferencias internas para activar la ley, Jefatura de Gabinete convocó a una reunión a los responsables del Programa de Cannabis Medicinal del Ministerio de Salud, entre los que estaba la viceministra Josefa Rodríguez. Y allí acordaron en que había que avanzar por algún lado.

Es que a partir de la aprobación de la ley, la demanda de aceite por parte de enfermos de diversas dolencias aumentó exponencialmente y el Estado no da respuestas.

Argentina no produce cannabis, no importa ni permite el autocultivo y la fabricación de aceite casero de cannabis. El trámite para importar (y pagar) a través de ANMAT es engorroso y sólo pasa la barrera si se trata de niños con epilepsia refractaria, una muestra mínima en el universo de usuarios medicinales de marihuana. Y quien cultiva y produce su propio aceite puede ir hasta 15 años preso, como manda la ley de drogas actual.

Por eso, un día después la reunión en Casa Rosada, el Ministerio de Seguridad exhibió un gesto de avance con la publicación de la resolución. Y en un anexo, establece ciertos límites, todavía a grandes rasgos, relacionados a los predios donde se hará el cultivo, las medidas de seguridad extremas, los “sistemas de guardias” y de “detección de intrusiones” y las “estructuras edilicias”.

Todo esto se debatirá con Salud, INTA y Conicet en una próxima reunión. Se estima que sea la semana que comienza y en Casa Rosada.

“Celebramos este avance milimétrico de parte del Gobierno. Muestra voluntad en reafirmar la letra de la ley. Y esperamos, de verdad, que puedan capitalizar desde el INTA el trabajo serio y a conciencia que se hace desde las agrupaciones cannábicas desde hace muchos años”, comentó Valeria Salech, presidenta de Mamá Cultiva Argentina, quien agregó: “Nos ponemos a disposición para aportar nuestra experiencia, conocimiento y hasta las genéticas que usamos”.

 

Fuente: Infobae