Cómo la aspirina puede fortalecer la protección de una bacteria peligrosa

Las propiedades de la aspirina para la prevención de infartos y de accidentes cerebrovasculares ya son bien conocidas. En los últimos años, además, surgieron estudios que indican que el pequeño comprimido de apenas 0,6 gramos podría reducir la mortalidad por cáncer de colon, recto, estómago y esófago. Y hasta se estudia si también puede prevenir el Alzheimer.

La fama de este medicamento es amplia, y hasta fue considerado uno de los cinco inventos más importantes del siglo XX por la revista Newsweek. Sin embargo, ahora una investigación argentina aporta un nuevo dato sobre uno de los analgésicos más consumidos: el ácido salicílico, su principio activo, favorece la creación de biofilms resistentes que protegen a una peligrosa bacteria, Staphylococcus aureus, en el momento en que se produce una infección, de acuerdo al trabajo realizado por científicos del CONICET y de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena.

“La bacteria naturalmente en condiciones que le son desfavorables, por ejemplo al verse amenazada por el sistema inmune, forma biopelículas. Cuando comenzamos a estudiar los efectos del ácido salicílico, esperábamos que fuera inhibidor del biofilm. Sin embargo, lo que vimos fue que aumentaba su formación”, explica Buzzola.

Buzzola, por su parte, agrega: “El tema es que si surge una operación o alguna otra situación debilitante, la bacteria sí podría causar una infección endógena y ahí se torna un grave problema, porque si el paciente estuviera tomando la aspirina, llevaría a que esa infección por Staphylococcus aureus fuera del tipo persistente y tuviera más problemas para ser erradicada debido a que su biopelícula va a ser mucho más robusta”.

Un problema de salud pública

En este escenario, el hallazgo de los investigadores argentinos plantea una dificultad doble para eliminar el patógeno, ya que el biofilm actúa no solo como un obstáculo para las defensas naturales sino también para los antimicrobianos, que no pueden llegar a atacarlo. “La constitución del biofilm en sí mismo ya es una barrera para el ingreso de ciertos antibióticos, que algunos lo pueden atravesar pero las concentraciones que llegan son muy bajas, y algunas no alcanzan ni a inhibir a las bacterias.Empezaron a aparecer en la comunidad, en individuos que no habían sido previamente hospitalizados y causan infecciones graves. Ahora lo que está pasando es que los clones, que son multirresistentes, están entrando de nuevo al hospital. O sea que son un serio problema de salud pública”, advierte la investigadora.

Fuente: La Nación