Farmacity NO!: Fragmentos del fallo

justiciaBComo ya informamos la semana pasada, la Suprema Corte de Justicia bonaerense votó en forma unánime contra el modelo de farmacia de Farmacity con sentencia el 22 de junio: “… se rechaza el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley interpuesto”.

Algunos fragmentos del fallo sirven para ilustrar la importancia de la decisión:

“…la relación entre quien dispensa un medicamento y quien lo recibe se diluye cuando interviene un sujeto de derecho de conformación anónima, frente al cual el farmacéutico sólo asume un rol dependiente que aleja su responsabilidad e incumbencia profesional ante el consumidor”.

“…la ley provincial en cuestión regula a la farmacia, en general, como un `servicio de utilidad pública´, en mérito a los fines que persigue, a la vez que la conceptúa como una `extensión del sistema de salud´a través de la cual ciertos productos destinados al arte de curar deben necesariamente ser dispensados al público (conf. arts. 1, 2 y 3 de la ley 10.606 y sus modificatorias).

Más aún, la propia Constitución local destaca que el medicamento, por su condición de bien social, integra el derecho a la salud, a la par que obliga al Estado provincial a asegurar la participación de profesionales competentes en su proceso de producción y comercialización, con el objetivo de garantizar su seguridad, eficacia y disponibilidad (conf. art. 36 inc. 8).

Sin dudas, estas circunstancias justifican que la Provincia de Buenos Aires haya sancionado una minuciosa reglamentación de la actividad objeto de debate, comprensiva de aspectos tales como las condiciones de habilitación, las pautas básicas de organización que deben respetarse, los lineamientos conforme a los cuales cabe tener por satisfecha la idoneidad de quienes prestan el servicio y la responsabilidad de quienes participan en él…”

“La propiedad de la farmacia no se rige por el dominio de la cosa ni de los bienes, si no por una titularidad de la habilitación de la oficina farmacéutica. La farmacia existe jurídicamente a partir del acto administrativo de habilitación, por eso es que afirmamos que es una modalidad del ejercicio profesional (…) el cual no se comprende sin que el farmacéutico tenga una farmacia donde actuar y donde actuar poniendo en juego un factor fundamental que está dado por la idoneidad profesional que debe reunir quien pretende ejercer esa actividad relacionada con la salud” (cita en el fallo al Diario de sesiones, Senado de Buenos Aires, 25-XI-1987).